Si no has buscado todavía mi blog, no eres buena periodista

IN MEMORIAM
Por Rocío Montuenga

“Si no has buscado todavía mi blog, no eres buena periodista”, me dijo hace unos meses Paco Sancho. Otro año más tuve la gran suerte de tenerle como profesor de prácticas.

En segundo de carrera Paco me enseñó a utilizar In Design, un programa específico de diseño periodístico, pero no fue hasta tercero con Ciberperiodismo cuando pude disfrutar de unas clases más con él. Un poco de Photoshop y un mucho de Dreamweaver. Me asignaron en el grupo de prácticas de los miércoles con un grande. E ingenua de mí, no lo sabía…

Así que lo volví a ver un año más en la misma aula de ordenadores, tan característica de mi facultad. Aula 1560. Pero esta vez, cambió la perspectiva. ¿Por qué? Porque le descubrí.

Paco Sancho, para los amigos Pacotto, hasta entonces me resultaba un hombre serio y misterioso. No lo conocía y no había tenido la oportunidad de hablar con él, porque yo tampoco se la había dado. Era simplemente un profesor más, que tenía un rincón bajo el porche de Fcom, pero yo tenía los ojos ciegos. En él había un Periodista con mayúsculas que no había aún vislumbrado. Pero ese miércoles lluvioso de marzo fue decisivo para abrirme los ojos.

Miércoles a las 17h. Las prácticas duraban dos horas, pero ese día, al llegar los alumnos, Paco nos dijo que podíamos irnos antes de tiempo. Solo quería que le mandáramos por correo el PowerPoint que contenía la estructura de la página web que iba a ser nuestro proyecto. Y que quien quisiera podía quedarse… “Yo me voy a quedar igualmente para quien quiera consultarme dudas”. Poco a poco el aula 1560 se fue vaciando hasta que nos quedamos dos alumnas… Natalia y Rocío. Pero Paco seguía ahí pensativo, mirándonos, y riéndose por dentro de nuestro agobio existencial. Se acercaba y alejaba por el pasillo del aula, hasta que empezó a hablar conmigo mientras Natalia seguía concentrada mirando la pantalla pensando en su estructura web.

Paco se reía de nosotras dos porque resultaba que cada miércoles Natalia se metía en un buen jaleo utilizando Photoshop, y tras levantar el brazo para pedir ayuda, inmediatamente Paco le decía “ponte con Rocío, que te ayude ella”… No se desesperaba. Tenía paciencia con nosotros. Y sobre todo, sacaba lo mejor de cada uno de los pequeños periodistas que tenía delante.

Así que entablamos conversación entre pantallas y, claro, hablamos de Periodismo. Natalia escuchaba de fondo esas palabras tan sabias de Paco y yo, en cambio, le miraba fijamente. “Qué buena persona y qué gran periodista”, fui pensando al mismo tiempo que me contaba de su decisión de elegir esta profesión. “Cuando dije que quería estudiar Periodismo en casa me miraron como diciendo “Este qué se ha fumado”. Seguía: “Rocío, claro que es sacrificado ser periodista. Fíjate en las redacciones. Los periodistas son los que sacan el periódico adelante aunque se tengan que quedar por las noches trabajando en la edición”. Yo afirmaba… “Pero es tan bonita nuestra profesión… sabes lo que es escribir algo y que te puedan leer. Es una satisfacción enorme ver cómo llega tu mensaje a los demás”.

Paco era un experto en diseño, pero de contenido también sabía, aunque no lo mostrara tanto. Y me di cuenta gracias a su blog. Estaba hablándome de él y yo ni siquiera tuve la curiosidad periodística de buscarlo. Entonces me hizo un reproche cariñoso riéndose como siempre de nuestra inexperiencia: “Si no has buscado todavía mi blog, no eres buena periodista”.

Muchas gracias Paco por transmitirnos tanta pasión por el Periodismo. Dicen que los grandes maestros dejan huella. Tú lo has hecho. Desde la misma aula 1560 escribo, junto a Natalia, estas letras desde el cariño y seguro que te estarás riendo de nosotras desde el Cielo.