En primera persona

IN MEMORIAM
Por Maria Roca

Estudió en la Universidad de Navarra (Fcom’77) y ha sido maestro de ella 18 años. Antes: jefe de Redacción de La Gaceta del Norte y Hoja del Lunes (diario y semanario de Bilbao), director de Publicaciones del Grupo Editorial Mundografic de Murcia y subdirector de Diario 16 en Madrid. Y mucho más. Gracias a él surgieron fcompass, 98.3Radio, Instituto de Empresa y Humanismo y grandes amistades.

Quizá porque en realidad soy de ciencias, me gusta haber sido tu seguidora 2.900 en Twitter. Los números redondos siempre dan sensación de perfección, lo cual, de alguna manera, se refleja en tu trabajo. No solo me has enseñado a no escribir “ladrillos”, a escribir para la gente de una forma atractiva y comprensible a la vez. Tampoco únicamente he aprendido a diseñar y a usar “truquitos” de InDesign. Ni a escribir titulares, que “eso es cosa de toda la vida y no hay un absoluto”. Ahora que lo pienso, eso es lo de menos.

Hace un mes que no te veía en nuestro centro de reuniones, ahí, bajo los porches de FCOM, siempre en compañía de alumnos y de otros compañeros de vida. Hace un mes que no sabía más que un diagnóstico de ti. Después de eso, te vi tres veces, pero tú no me viste. Sé que en estas últimas semanas tus preocupaciones eran otras.

La vida se mira de otra manera después de haberte escuchado: se observa, se calla y se mira. Las historias se cuentan de otra manera después de haberte escuchado: se les da la vuelta todas las veces que hagan falta. El texto se escribe de otra manera después de haberte escuchado: para los demás, comprensible y atractivo.  Hay que mimarlo y, sobre todo, si se decide cualificar, el adjetivo siempre detrás del nombre. Sencillo. El periodismo se ejerce de otra manera después de escucharte: la verdad se cuenta con elegancia. Porque ser periodista es preguntar, repreguntar, encontrar el dato y contextualizar el hecho. Al final, no es cuestión de ejercer el periodismo, sino de vivirlo. Como tú, con mucho entusiasmo. La mayor suerte no es haberte escuchado, sino haberte tenido de ejemplo.

Las redes sociales se llenan con tu nombre. La gente se vuelca contigo, será que algo debiste hacer bien. Quizá sí llegaste a ser Paco Sancho. Un tío, periodista, profesor, maestro, amigo, padre, marido, abuelo, que nos enseñó a todos: lo importante de la vida es vivirla y luchar por llegar a ser quien queremos ser.

Siempre discreto, irónico, gracioso, atento, maestro, constructivo, héroe silencioso. Paco Sancho cambió la vida de muchas personas.
De tus compañeros de vida: