Un vaquero sobre ruedas

Historia 69
Por Beatriz Díaz

Iván Suescun Sesma es campeón júnior de Cross Country de Navarra. Saca tiempo para su pasión, las motos, cuando la vaquería familiar en la que trabaja se lo permite.

“Ha sido sin duda la carrera más bonita y emocionante en la que he participado”. Así define Iván
Suescun Sesma, de 22 años —y “mitad de Miranda de Arga, mitad de Berbinzana”, dos localidades navarras—, la carrera organizada en Viana en la que se convirtió en campeón de Navarra de Cross Country en la categoría júnior. “Todos mis amigos y familia fueron a verme y tenía muchas ganas de ganarla”, recuerda. Subirse al pódium el  15 de noviembre de 2015 tuvo un significado especial, ya que se lo dedicó a su primo José Javier Suescun, berbinzanés de 31 años fallecido en la última edición de la Behobia-San Sebastián, que se celebró una semana antes de la final del Campeonato Navarro de Cross Country.

Su pasión por las motos comenzó cuando tan solo era un niño y su padre, José Antonio Suescun Chocarro, más conocido como Pelucas, tuvo mucho que ver. Le regaló a Iván su primera moto a los ocho años, por su comunión. Era una Factory Mini Desert. “Daba pequeñas vueltas por el pueblo”, explica Iván. La primera vez que se montó a lomos de una KTM para competir en una carrera entre amigos tenía 16 años y “un poco de miedo”. Al año siguiente pasó a formar parte de la Federación Navarra de Motociclismo y, desde entonces, participa en las modalidades de Enduro y Cross Country con el Moto Club Ziki Team. Recuerda entre risas la primera prueba como federado: “Corrí en Cáseda. Acordé con un amigo ir tranquilos. Pero salí a tope y me coloqué tercero. Me emocioné, no supe medir y me caí a los cinco minutos”. Pero se levantó, volvió a coger la moto y terminó sexto.

‘Pelucas’, el padre de Iván, y la vaquería familiar, son los principales “patrocinadores” para el piloto de KTM. FOTO CEDIDA

Una pasión muy cara
Iván saca tiempo para entrenar en aquellos momentos en los que la vaquería familiar, S. A. T. Molinar, se lo permite. Ayuda a su padre y a su tío Santi con el negocio. “Hay poca gente que vive de esto. La mayoría no ganamos nada y todo lo ponemos de nuestro bolsillo. Es una pasión que requiere mucho esfuerzo”, explicó Iván.

La licencia para correr le cuesta unos 300 euros al año, participar en cada carrera alrededor de 50 y una moto KTM vale en torno a 7.000 euros. “En cada prueba hay que poner ruedas nuevas, la moto siempre hay que tenerla a punto, gastas combustible en los entrenamientos… Es muy caro”.

También destaca la dificultad que tienen de encontrar patrocinadores que les ayuden. “El único que tengo es mi padre, que me ayuda con todo, y la vaquería, que es de donde sale el dinero”, bromea. Asegura que es un deporte en el que es complicado hacerse hueco y, además, encontrar gente con la que compartirlo. “Para formar un grupo de seis personas tenemos que reunirnos gente de al menos tres pueblos diferentes. Para jugar un partido de fútbol en un mismo pueblo tienes gente de sobra”. A pesar de todo, entre unos y otros se animan para participar en las carreras.

Fue en 2014 cuando Iván pudo dedicarse más seriamente a entrenar y se apuntó a más carreras. Es un trabajo individual, ya que no tiene un entrenador que le acompañe. Antes se amoldaba como podía, según el dinero que tuviese. Aún así, dice que no saca demasiado tiempo debido a las horas de trabajo que tiene que dedicar a la vaquería. “En serio entreno los miércoles hasta agotar el depósito, unas dos horas. Y los fines de semana suelo salir a correr con algunos amigos”, comenta. Dice que es poco tiempo comparado con las cuatro horas diarias que dedican algunos sénior. Pero con eso le bastó para convertirse en el campeón júnior 2015 y el que más puntos consiguió entre todas las categorías en Navarra.

Iván se proclamó campeón navarro en Cross Country en la carrera organizada en Ancín el pasado noviembre. FOTO CEDIDA (PABLO DANIEL FOTOGRAFÍA)

Carrera de obstáculos
Esta posición le permitió participar el pasado 22 de noviembre en el Campeonato de España, en una carrera celebrada en Ancín. Participaron más de 100 pilotos de todo el país. Pero en esta ocasión, la camiseta que siempre se pone para correr, la que le regaló su primo Mikel Sesma con el que comparte afición, no le dio la suerte que esperaba. A la hora y media, Iván se cayó con su KTM 125. Sus aspiraciones para este 2016 eran mantener su puesto de campeón, pero la caída le produjo la rotura del ligamento cruzado en su rodilla derecha, por lo que estará apartado durante unos meses de los circuitos. Pero eso no le apartará ni del negocio familiar, ni de su pasión. “Ahora solo pienso en recuperarme y volver aún con más ganas”, dice.

Una de sus mayores ilusiones sería participar en el campeonato de motociclismo Seis días internacionales de Enduro 2016 que se celebrará en el circuito de velocidad de Los Arcos y una veintena de pueblos de la Zona Media de Navarra del 11 al 16 de octubre. “El recorrido pasará por mi pueblo, Berbinzana. Será difícil participar porque resultará muy caro y ahora se suma lo de mi lesión, pero sería una experiencia única”.

Piloto de KTM y recortador
Otra de las grandes pasiones de Iván es la de recortador de vacas bravas. Además de crecer casi con una moto bajo el brazo, también heredó de su padre el capote. A esta otra afición se dedica especialmente en verano. Recorre las fiestas de los pueblos demostrando su habilidad frente a las astas. Comenzó a los quince años porque asegura que antes le daba mucho respeto. El pasado verano quedó segundo en el Concurso de recortadores celebrado en Tafalla. Es tal su pasión, que ha llegado incluso a criar un novillo bravo y ahora lo está haciendo con India, una vaca berrenda en colorado, raza de reses que se suelen criar como cabestros. Al contrario de lo que se podría pensar, a pesar del riesgo que conllevan sus dos aficiones, asegura que a sus padres no les da miedo. “Mis padres siempre me han visto andar en moto, desde muy pequeño. Mi madre lleva peor lo de las vacas. En cambio, como mi padre también ha recortado siempre, le es más normal. Siempre hay momentos de tensión en los que preferirían verme haciendo algo más tranquilo. Pero luego disfrutan tanto como yo”.

Su otra pasión le llevó a quedarse segundo en la última edición del concurso de recortadores de Tafalla. LUIS CARMONA

En cuanto a la competitividad que percibe en el mundo de las motos y en el de las vacas, asegura que es diferente. “Recortando no tienes el mismo pique que sobre las dos ruedas. Nos llevamos todos igual de bien en los dos ámbitos, pero en el segundo piensas más en ganar”, confiesa. Pero afirma que lo mejor de competir en Cross Country y Enduro no es el premio, que consiste en una copa y, a veces, alguna botella de vino. “Lo que más vale es el ambiente que se crea el día antes de la carrera, preparando la moto y hablando con los compañeros. Luego, cuando corres, es increíble la emoción del momento. Y, sobre todo, ver cómo disfrutan tu familia y amigos contigo es bonito”.

Iván espera poder seguir compaginando su trabajo como vaquero con sus dos aficiones y continuar llenando la pared de su cuarto con fotos, a pesar de que ya tenga casi las paredes llenas. Las de la carrera con la que se convirtió en campeón navarro júnior y que dedicó a su primo ocupan un lugar especial en su memoria. Esas son también las que más fuerza le dan para recuperarse de su lesión y volver a entrar por la puerta grande sobre las dos ruedas. “Esto te encanta y ya está. No hay más”.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s