“Neoliteratura” para mejorar la realidad

HISTORIA 39
Por Blanca Rodríguez G-Guillamón

Hace seis años, Roberto Alcalde tuvo un sueño un poco especial y lo describió en un papel. Aquel borrador fue el origen de una iniciativa que pretende aprovechar la ficción para mejorar la realidad. Más de 700 personas se han sumado al proyecto añadiendo sus experiencias y propuestas al relato.

—Carlos, ¿qué pasa cuando nos morimos?

—Nos convertimos en estrellas.

—Pero, si nos convertimos en estrellas, ¿quién era el sol?

Carlos sonrió y acarició la cabeza lisa del pequeño, que apenas había cumplido los seis años. No le dejaba de sorprender su ingenio. Sabía que le inquietaba la muerte de sus padres más incluso que su enfermedad.

Roberto Alcalde se despertó agitado. Carlos y Raúl acaban de cruzarse en su vida. Se vistió deprisa y se dirigió al comedor del colegio mayor para desayunar. Localizó a sus amigos y no perdió minutos en contarles lo que había visto aquella noche. “Me acuerdo perfectamente —asegura seis años después—. Lo vi como si fuera el tráiler de una película. En clase seguía dándole vueltas, así que me levanté antes de que terminase y volví a mi habitación para escribir la historia”.

Atrapó el sueño en una hoja de papel. No quería olvidar ni un detalle. Acababa de comenzar “Sonrisas de cartón”, una iniciativa cuyo objetivo es publicar una novela para destinar los beneficios a asociaciones que proporcionan ayuda a niños, adolescentes y familiares que enfrentan el cáncer y asociaciones que combaten la violencia de género. Para despertar el interés de las editoriales, Roberto apostó por la “neoliteratura”. Abrió una página de Facebook donde comparte contenidos y donde los lectores pueden contribuir a escribir la historia.

“Si la persona puede ir modificando aquello que es ficticio, igual también se da cuenta de que puede cambiar la realidad”, reflexiona Roberto, quien añade “escenas eliminadas” de la novela en función de las peticiones de los casi 700 usuarios que participan. “Me habría gustado ir redactando la historia a medida que lee el lector. Pero claro, como des un margen del cien por cien, acaban apareciendo ovnis en Madrid —explica entre risas—. Cierta parte argumental no se puede cambiar. La historia es unidireccional, aunque se va completando con las experiencias y sugerencias de la gente. Me gustaría condicionar lo menos posible”.

Más de 700 personas se han sumado a través de Facebook al proyecto de Roberto Alcalde. H. RODRIGO

A Roberto le gusta la realidad “sin filtros”, por eso su protagonista no los tiene. Carlos es un adolescente que no se encuentra, que convive con el maltrato en casa, que coquetea con las drogas y a quien detienen por robar un coche mientras mantenía relaciones sexuales en él. Un joven solitario, “muy desafortunado”, que busca refugio en los libros. Pero su camino se cruza con el del pequeño Raúl en un hospital. Poco después se entera de que el niño ha perdido a sus padres en un accidente dos semanas atrás y que su tía, la única familia que le queda, manda a una asistenta a visitarlo.

De nuevo, la soledad; una carencia compartida que con el tiempo les hará conectar de una forma especial. “Al principio el choque entre el niño y el chaval es complicado —cuenta Roberto—. Nada más llegar él, la primera frase de Raúl es ‘no me gustan tus pendientes’ y Carlos le contesta ‘ni a mí tu corte de pelo’. ¿Sabes? Esta es la realidad. La vida es un poco eso, con momentos muy bonitos y momentos que son muy duros”.

Como estudiante de último curso de Medicina, Roberto ha conocido la enfermedad de cerca. Pero en dos ocasiones le ha tocado estar en el lado de Raúl. La última fue durante los sanfermines de Pamplona. El madrileño, que había viajado para estar con sus amigos, tuvo que posponer la fiesta al ingresar en el hospital. “Verlo desde la perspectiva del enfermo, y no del médico, te hace cambiar mucho. Qué duro es el silencio por la noche en un hospital. Me quedé anonadado. Qué duro tiene que ser estar en ese silencio todas las noches”.

En el hospital, aseguró Roberto, hay detalles que te cambian la estancia. Detalles como una frase mal dicha por un médico, un gesto brusco de una enfermera… O, por el contrario, una sonrisa reconfortante, un gesto de cariño. Recuerda aquella primera noche: estaba solo en la cama, escuchando ese silencio que le estremece, y de pronto, sonaron unos golpes en su puerta. Asomó una enfermera y con voz suave le dijo:

—Roberto, van a empezar los fuegos artificiales a las once.

“Mira qué tontería —­se sonríe­—­­­, pero son esos detalles los que más agradeces”.

Processed with VSCOcam with b1 preset

El relato se va completando con las experiencias y propuestas de la gente. H. RODRIGO

En cuanto a la novela, Roberto espera interesar a alguna editorial o productora cinematográfica. Pero, mientras tanto, trabaja en las redes sociales para crear debate, hacer reflexionar y mover a la acción sobre temas tan variados como el cáncer, los correccionales y la violencia de género. “La sensación que me llevo es de recompensa, porque habrá gente a la que el mensaje le haya llegado. Quizá no la historia, pero sí el mensaje. Igual el día de mañana alguno de mis compañeros decida ser oncólogo infantil. Entonces habrá merecido la pena”.

El autor subraya la importancia de los detalles. Así, comenta que se emocionó cuando una mujer le envió una fotografía de su hijo en el hospital. El pequeño miraba sonriente la cámara. “Mi luchador”, escribió su madre.

“El objetivo es intentar ayudar a la gente —recuerda Roberto—. A ver si cambiando la ficción, se puede cambiar la realidad”.

—Carlos, ¿qué es para ti la felicidad?

Miró a través de la ventana y contestó pensativo:

—Hacer de lo cotidiano algo maravilloso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s